Carlos Pinto y Claudio Narea protagonizan celebración del Día del Libro en el Colegio Antonio Varas
En una jornada que quedará grabada en la memoria de la comunidad educativa, el Liceo Bicentenario de Excelencia Colegio Antonio Varas transformó sus dependencias en un epicentro de reflexión y arte para conmemorar el Día Mundial del Libro. La celebración contó con la presencia de dos figuras emblemáticas: el «maestro del suspenso» Carlos Pinto y el legendario guitarrista de Los Prisioneros, Claudio Narea, quienes compartieron charlas magistrales y entrevistas exclusivas en Radio CAV (107.1 FM).
El reconocido periodista y cineasta, hoy convertido en un fenómeno de ventas literarias (best-seller), ofreció un profundo relato sobre su transición desde la pantalla hacia la narrativa de true crime. Durante su conversatorio, Pinto enfatizó que el éxito no es producto de la musa, sino de la disciplina: «Nadie escribe con el día que la musa llegó a mí», afirmó, explicando cómo su obsesión infantil por el cine —donde registraba cada título en cuadernos— cimentó su carrera actual.
Frente a los estudiantes de los últimos niveles, el autor de Mea Culpa compartió su filosofía de vida, basada en trabajar por propósitos y no por metas. «No lucho por ser el mejor, sino por ser lo mejor que yo pueda hacer», señaló, calificando el encuentro con los jóvenes como «enriquecedor» y destacando que el roce con las artes es lo que nos condiciona a ser mejores personas.
Por su parte, Claudio Narea aportó la cuota de honestidad y memoria histórica. En su paso por Radio CAV y frente al alumnado, profundizó en su libro «Los Prisioneros: Biografía de una amistad», un relato que busca reconstruir la historia real de la banda desde el vínculo de sus tres fundadores. «El libro es un rompecabezas… Ninguno de los textos anteriores podía recoger la historia real porque faltaba mi versión», sentenció el músico, subrayando que la disolución del grupo fue, ante todo, el quiebre de una hermandad.
Narea también se dio el tiempo para aconsejar a las nuevas generaciones de músicos, instándoles a buscar el placer de crear y compartir más que la fama o el dinero. Uno de los hitos más vibrantes de la jornada fue su subida al escenario, donde interpretó clásicos incombustibles de Los Prisioneros acompañado por la banda de rock del colegio, «Habitantes del Fuego», en una colaboración generacional que emocionó a los presentes.
Un liceo volcado a las artes
La festividad se vivió en cada rincón del establecimiento. Mientras la compañía local «La Boda» encantaba a los más pequeños con obras de teatro de títeres, los pasillos se transformaron en una galería de arte con la exposición de dioramas literarios creados por los propios estudiantes, demostrando la alta capacidad creativa de la comunidad «barista».
Para el sostenedor del establecimiento, Enrique Silva Rojas, esta jornada de alto nivel es un reflejo de la solidez del proyecto educativo del liceo.
«Traer a figuras de la talla de Carlos Pinto y Claudio Narea a nuestro colegio tiene un objetivo claro: demostrarle a nuestros jóvenes que la lectura y la escritura son herramientas vivas de expresión y libertad», destacó Silva Rojas. «Escuchar a estos grandes referentes hablar sobre disciplina, ética y perseverancia es el tipo de formación integral que buscamos. Como Liceo Bicentenario, estamos comprometidos con abrir estas ventanas al mundo para que nuestros alumnos se inspiren y entiendan que, con propósito y esfuerzo, ellos también pueden ser los creadores del mañana».
Texto y fotos: Javier Núñez Montt



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